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Fuerza Interior

20/01/2016

Si buscamos una definición basándonos en la física, comprendemos que la fuerza (interna) es una manifestación de la energía (interior).

 ¿Cuál es la energía que alimenta dicha fuerza?

En diversas tradiciones orientales se habla del Ki, chi o energía vital y se enseñan técnicas para aumentar y canalizar dicha energía. Todas tienen en común el centralización, el reunir la energía en el vientre, así como la visualización de dicha energía y los ejercicios físicos para desbloquear lo que impide que circule de forma natural y armónica por todo el cuerpo.

Cuando dicha energía está estancada se tiene la sensación de carecer de fuerza. Una de las primeras cosas a hacer para volver a sentirse lleno de energía es des-crisparse, relativizar las situaciones, sonreírle a la vida.

Como dice el viejo adagio, si la situación puede resolverse, resuélvela, sino, no le des más vueltas.

Cada persona tiene una naturaleza interior que le es propia. Cuando el mundo interno y el mundo exterior van a la par, la persona se siente en plenitud y fuerza. Se dice de ella que emana fuerza interna. Hablar de fuerza interior es hablar de capacidad de resistir a los momentos difíciles, capacidad de ser feliz a pesar de las adversidades que inevitablemente, en mayor o menor grado, todo el mundo experimenta. Encontrar la energía para seguir adelante en medio de las dificultades.

Quien más quien menos, todos conocemos qué es vivir un momento especialmente duro y sentir precisamente en ese momento una fuerza serena que parece llevarnos de la mano, sin angustia, y con confianza. También puede haber sucedido en alguna ocasión lo contrario: momentos en los que aparentemente las situaciones no eran las más difíciles de nuestra vida y de repente, todo se hunde interiormente, parece que nos quedamos sin fuerzas.

La energía interior se refiere a nuestra capacidad metal para, después de haber recibido un choque o una presión continua, recobrar su estado original. En psicología se refiere a la capacidad de las personas o grupos para sobreponerse al dolor emocional y salir adelante.

Se han realizado estudios para tratar de comprender cómo pueden algunas personas sobrevivir en situaciones extremas y lograr un equilibrio interior y una vida con sentido. Uno de los ejemplos que más se ha investigado es el de los campos de concentración en la segunda guerra mundial. En las mismas condiciones, unas personas lograron sobrevivir conservando su integridad psíco emocional y pudieron, al finalizar la guerra, tener una vida “corriente”, mientras que otras se hundieron emocionalmente y no lograron sobrevivir o lo hicieron pero fueron infelices.

Los resultados en un caso y en otro muestran la complejidad del ser humano. No hay fórmulas simples que se puedan dar. El ser humano es complejo y las circunstancias en que se vive son también  muy diversas. Pero sí que hay algunos rasgos que se han podido determinar. Las personas que sobrellevan mejor las situaciones difíciles son aquellas que cuentan con:

autoestima, confianza, optimismo, esperanza , Autonomía e independencia, es decir,  capacidad de realizar un esfuerzo para satisfacer sus propias necesidades; resistencia o capacidad para soportar el estrés;  sociabilidad,capacidad de tener emociones muy diversas; actitud positiva que permite confrontar los problemas para resolverlos, previendo las consecuencias.

 “Se puede ser libre entre los cuatro muros de una prisión” I. Kant

Una conclusión se impone: en condiciones normales, un cierto grado de sufrimiento es necesario para lograr la felicidad. Es a través de las frustraciones y los sucesivos logros como nuestro cerebro aprenden a funcionar adecuadamente. Los niños a los que se mima en exceso, que no están acostumbrados a la frustración, no comprenden que la vida está hecha de lucha y riesgo, esperan que todo venga rodado y en la edad adulta no están capacitados para confrontar las dificultades. Por el contrario, aquellos que desde el principio han tenido una dosis adecuada de frustración y han tenido que esperar para ver satisfechas sus necesidades, de adultos están mejor preparados para salir airosos ante los reveses de la vida.

 ¿La fuerza interior es algo innato o aprendido?

Podemos decir que toda persona nace con un caudal personal de energía. Cada persona, además nace en un contexto que favorece el desarrollo de dicha fuerza o que lo obstruye. Es decir, hay una predisposición innata que se modula con las experiencias de vida. Pero también existe la posibilidad de aprender a desarrollar la energía interior y a expresarla en el exterior. Cada persona puede llegar a mejorar la gestión de la fuerza que tiene y puede aprender a conectar con la fuente interior de energía.

Para ello, se deben trabajar ciertos aspectos personales, llegar a tomar conciencia de aquello que bloquea la propia energía… La pregunta sería: ¿qué hace que permanezcamos en el rebaño de ovejas si sentimos que no somos ovejas? ¿Qué nos impide rugir a pleno pulmón?

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