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Introducción a la terapia florar de Bach

12/12/2016

Cada uno de nosotros realiza un viaje único en la vida, irrepetible, y nuestro estado de salud nos indica en qué punto de este viaje nos encontramos de momento.

Cada síntoma de enfermedad, sea física, anímica o mental, nos proporciona un mensaje específico que vale la pena reconocer, aceptar y aprovechar para nuestro viaje por la vida. Cada proceso auténtico de curación es una afirmación de nuestra totalidad, una ratificación de nuestra salud.

Desde este punto de vista, el sistema de las flores e Bach se puede calificar como “curación mediante la rearmonización de la conciencia”.

Tiene tres importantes premisas:

  • No se pregunta que tiene el enfermo, sino porque enfermó.
  • No son los síntomas sino la causa que los produce lo que importa. Averiguando el motivo podremos encontrar una solución.
  • Hay que curar la raíz de la causa que origina el mal.

En los puntos de conexión de nuestra personalidad en los que la energía vital fluye por conductos equivocados o está bloqueada, nos pone de nuevo en contacto armónico con nuestra totalidad, con nuestra verdadera fuente de energía.

Edward Bach, médico, bacteriólogo y homeópata galés dejó atrás su lucrativo consultorio de homeopatía para dedicar los últimos seis años de su vida a la búsqueda de un método curativo más sencillo, natural, en el que no se necesitara destruir ni alterar nada.

El sistema de las treinta y ocho flores de Bach ofrece a la personalidad la oportunidad de saber controlar las pasajeras disposiciones de ánimo negativas, comunes a todos los seres humanos y nacidas de la debilidad de carácter, como por ejemplo, la inseguridad, los celos y el desaliento, entre otras muchas.

La finalidad es lograr la purificación del alma, el conocimiento de uno mismo y el desarrollo armónico, es decir, una mayor estabilidad de la personalidad.

Lo que hace diferente y novedoso el sistema de las flores de Bach con respecto a los métodos occidentales conocidos hasta entonces, se resume en tres puntos:

  • El concepto de Bach de la salud y la enfermedad radica en un sistema de referencia superior que trasciende los límites de la personalidad individual humana.

Esto le condujo a una nueva forma de diagnóstico que dejó de orientarse por síntomas físicos y se centro exclusivamente en los estados psíquicos no armónicos o conceptos sensitivos negativos.

  • El procedimiento simple y natural mediante el cual Bach liberó la energía de las flores de su forma material fijándola a la substancia portadora. Consiguió un efecto armonizador en sus concentrados de flores, en el que no hay sobredosis, efectos secundarios, ni intolerancia con otras formas de terapia
  • Esta manera de actuar inofensiva, hace accesibles los beneficios del sistema Bach a un número mayor de personas, para la prevención y curación espontánea, de lo que hasta ahora era posible con métodos sutiles. Dado que los estados descritos por Bach son más bien consecuencia de debilidades del carácter comunes a todas las personas en general, y no de síntomas de enfermedades psicológicas, no se requiere tener una preparación médica o psicológica para saber manejar con éxito esta terapia. Mucho más importante es la madurez humana, con buena percepción, intelecto y fuerza intuitiva, así como sobre todo un don natural de comprensión y sana sensibilidad hacia el prójimo.

Es un acompañante esencial para cualquier tratamiento o práctica de relajación como el yoga. Potenciando lo mejor de nosotros y reforzando lo más débil sacaremos partido a todo el potencial que tenemos.

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